El agua como combustible alternativo

El mundo automotriz, aunque se simplifica cada vez más, todavía es bastante complicado con algunos temas. Tal es el caso de los motores de combustión interna, los cuales pierden potencia rápidamente, y esto hace que ya no gocen de la misma confianza que se les tenía. Es así como el diésel se ha convertido en una especie de demonio que es imperante exorcizar. De esta manera, las fuentes de energía alternativa se van convirtiendo en el mejor camino para el parque automotor; el cual, por cierto, está bastante reñido.

Uno de los últimos competidores en este campo, que está dando mucho de qué hablar, es el nanoFlowcell Quantino. Por ahora es tan solo un prototipo, pero en virtud del poco combustible que consume, puede que alcance a ser algo más que eso. Este increíble coche es impulsado por baterías de flujo; que emplean, nada más y nada menos, que agua salada. A diferencia de otras baterías que son de iones, litios, etc., esta requiere de un derivado de tal líquido para su funcionamiento.

Una mano amiga para el medio ambiente

El Quantino es una promesa para la preservación del ambiente, gracias a sus baterías de flujo. Además del bajo (casi nulo) impacto que tiene para la naturaleza, será un alivio para el bolsillo de su propietario, ya que demanda poco mantenimiento. La firma nanoFlowcell ya logró ganar una gran parte de la batalla para hacerlo real, y lo ha homologado para circular por la calle.

Por si fuera poco, su combustible puede suministrarse en cualquier estación de servicio convencional, y adicional no es tóxico ni inflamable. Este se almacena en el coche en dos depósitos que lo circulan por medio de una membrana, generando la energía que permite que el vehículo se mueva. La firma señala que las baterías podrían proporcionar aproximadamente diez mil horas de funcionamiento y 108 caballos de fuerza, mientras la velocidad máxima alcanzada es de hasta 200 Km/h.

El prototipo ha tenido un desempeño inigualable en cada prueba, no ha presentado ningún tipo de fallas hasta la fecha y su único cambio sustancial ha sido en los frenos y neumáticos.

Son muchos los cambios que se ven en los coches, pero el hacer reparaciones es algo que no desaparece. En los despieces de coches se encuentran alternativas para que esto no sea un problema, bien sea porque resulta bastante factible la ubicación de la pieza o por el coste asequible que ofertan. Incluso, se venden con garantía y de muy buena calidad; además, con ello estaría contribuyendo con la preservación del medio ambiente.