¿Qué es un probiótico y cuáles son sus características?

Seguramente alguna vez te hayas preguntado, qué es un probiótico. Destacan porque son los que se encargan de equilibrar la flora intestinal. En cierto modo, se puede decir que, se encargan de crear una flora intestinal fuerte, eficiente y que contribuye a una digestión óptima de los alimentos.

Al ser bacterias, hay que señalar que hablamos de microorganismos vivos, al contrario que los prebióticos que son básicamente fibras. Además de estar presentes en la flora intestinal de manera natural, podemos aportarlos cuando es necesario mediante dos vías: la de la alimentación y la de los suplementos.

                        Probióticos naturales

Existen alimentos que se consideran probióticos naturales. Son, en general, alimentos fermentados como el yogur o el kefir, que se consideran los mejores para regenerar la flora intestinal de manera natural.

El chucrut, el repollo fermentado tan típico de la cocina alemana, es también una gran fuente de probioticos, así como la kombucha, que todavía no es muy popular en España pero que también comienza a introducirse.

Los pepinos agridulces es otra verdura fermentada muy buena para aportar probióticos al intestino y que, además, suelen tener un sabor que gusta mucho y que entran muy bien como aperitivos o como acompañamiento de ciertos platos.

Por último, podemos destacar el miso, un condimento fermentado de origen asiático que se suele consumir en forma de sopa, aunque también se puede añadir a salsas, a ensaladas y otros muchos platos.

                        Complementos alimenticios

Los probióticos también se pueden encontrar en complementos alimenticios en los casos en los que la alimentación por si sola no es suficiente para conseguir la regeneración que hace falta en la flora intestinal.

Pero hay que tener mucho cuidado a la hora de adquirirlos. En el intestino existen más de 2.000 especies diferentes de bacterias y solo ciertas cepas de algunas de ellas son probióticas.

La comunidad científica está buscando actualmente un modo de garantizar al consumidor que los probióticos que compra son realmente beneficiosos, ya que algunos de los que se venden si bien no causan perjuicios en ningún caso, carecerían de la cualidad de regenerar la flora intestinal.

A la espera de que exista en el mercado algún sello o alguna garantía de calidad con los probióticos, solo queda recurrir a marcas de confianza, que cuenten con el aval de los consumidores que han tomado sus productos y que los recomiendan por sus buenos resultados.